Con la incorporación de la red en el proceso educativo, no se quiere reemplazar las tecnologías de enseñanza tradicional, lo que se quiere es complementarla, en tal sentido, el docente debe efectuar algunos cambios en sus estrategias didácticas, a través de la creación y extensión de espacios de comunicación (sincrónica o asincrónica) con los estudiantes. Dentro de este marco, es necesario establecer nuevos lugares, destinados a promover el conocimiento y la interacción entre docentes y estudiantes. Por ello, el aprendizaje a través de internet, debe ser colaborativo, donde se permita la participación y apoyo mutuo entre los estudiantes dentro un ambiente virtual.
En cuanto a la comunicación, existen algunos servicios que permiten la interacción, entre ellos chats, redes sociales, foros, entre otros, que favorecen el intercambio de opiniones y experiencias que generen, cambios en las percepciones del estudiante.
Entre las bondades de incorporar internet en educación se encuentran: reduce distancia entre docentes y estudiante, permite obtener información actualizada, promueve la construcción del conocimiento, al ampliar la retroalimentación e influye en el alcance de nuevas ideas en el proceso educativo.
Si bien es cierto, que Internet ha consentido llevar de una manera más flexible las prácticas pedagógicas, debido a que ha permitido modificar los procesos de obtención y transformación del conocimiento, con el objetivo de propiciar un aprendizaje significativo, también es cierto que requiere la imperiosamente adaptación del docente a las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC).